Reflexiones Curriculares

Retrato Ángel Ganivet

Estimado amigo. Nos es grato comunicarle que su trabajo…”

Abres el correo electrónico y recibes un mensaje que comienza así. Como cada concurso es un mundo, es imposible acordarse de lo que señalaban las bases; aunque sabes que la cosa acabará bien. Sientes una punzada de emoción o de ansiedad en el estómago, respiras hondo, y continúas leyendo. A veces suena la flauta: te comunican un premio. En otras ocasiones no hay tanta suerte (sí, porque de eso se trata, de una pura lotería) y el asunto se queda en un meritorio “Finalista”.

Y todo esto, os preguntaréis, ¿a cuenta de qué? El retrato de la derecha pertenece al escritor y diplomático granadino Ángel Ganivet. Se le considera precursor de la generación del 98, tuvo sus más y sus menos con Unamuno, y ejerció la labor consular en Helsinki. Precisamente desde allí, de la Asociación de Países Amigos, me enviaron uno de esos mensajes el mes pasado. Si pincháis en la imagen conoceréis el resultado: “Finalista”.

Repaso la sección Deméritos. Compruebo que es la tercera vez que me ocurre en lo que llevamos de año. Supongo que se trata de una racha, que lo mismo que no te seleccionan o te declaran finalista, un día tienes la suerte de cara y aparecen los premios… Amén. Trataré pues de no obsesionarme.

Sea como fuere, por favor, disfrutad de las fechas que se avecinan, no os excedáis con la comida o la bebida, y si os queda tiempo, leed cuanto podáis.

Un fuerte abrazo a todos.

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~ por DELESCRIPTUM en 16 diciembre, 2010.

 
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